09/02/2010

No sé si es sentimiento de plenitud el que me acompaña por estos días, no sé si soy feliz completamente, pero hace mucho que no era yo, estaba olvidando lo que me gustaba y lo que detestaba, estaba dejando atrás mi mente y comenzaba a caminar a paso firme solo con mi cuerpo inerte.

Que nuevo es esto para mí, no sé lo complejo que puede ser, no sé incluso como hacer todo lo correcto, ya que no para todos, “lo correcto” tiene el mismo significado. Pero que más da, estoy dentro y siento, me elevo a dimensiones deseadas en sueños, vibro con las cosas mas simples que se aparecen ante mis ojos, y los dolores desaparecen o son menos perceptibles para mi cuerpo en estos momentos. No puedo dejar de lado los distintos temores que invaden mi mente o mis pensamientos nocturnos, pero incluso ellos ya no me asustan tanto. Ahora sonrío de adentro, no hay temblor en mis manos y mis pies caminas con más convicción que antes. Ahora soy más yo.

26/01/2010

El cigarrillo nocturno y tu recostado a mi lado

Tal vez la gente no podrá entender lo que significaste en nuestras vidas, pero en esta ocasión hablaré de lo que fuiste en la mía específicamente. El primer cumpleaños lejos de casa, un cigarro y tú recostado a mi lado, tal vez sin saber que me acompañabas lo hacías de alguna u otra manera, cada cigarro nocturno, cuando te sientes sola los cambiaste por cigarros acompañados, repletos de ti en silencio o en movimiento, chocando con alguna silla por causa de la vejez que ya te estaba dejando sin vernos. Eres más que el sábada, negrito, shakito, eres el que me acompaño y al que también acompañe. Pero te fuiste quedando ciego, ya no nos veías, te fuiste quedando sordo, ya no nos escuchabas, las patitas perdían fuerza y tus ladridos ya no se escuchaban, incluso para los que no te amábamos dejaste de ser una molestia. Pero por mi parte nunca te dejé de ver, nunca te deje de escuchar, y cada vez que te caíste trate de acompañarte como lo hacías tú en cada cigarrillo nocturno o melancólico. No quiero decir que te matamos, porque la muerte no se resume en lo biológico, ya habías partido y debíamos ser tan leales contigo como tú lo fuiste con nosotros. Te conocí desde hace muchos años y el lazo mas fuerte no se formó hace mucho, pero debo admitir que llegaste en el momento más importante de mi vida, ese momento de cambios y transformaciones, de crecimiento y de desniveles, de deseos y frustraciones, pero llegaste para siempre.
Sabito, hoy no fue el mejor día, si te lastimamos, si sufriste, si sentiste esa soledad que muchas veces sentí, te pido perdón, ahora te recuerdo como lo que fuiste y lo que serás siempre. Sé que mereces más que una publicación en mi blog, pero durante tu vida intenté darte todo el amor que necesitabas, un poco exacerbado a veces por mis maniáticas formas de entregar cariño, a veces distante y a veces demasiado pegote, pero después de todo solo cabe decir Sabada te amo y duele tu partida, duele que el tiempo terrenal sea tan efímero en este mundo, duele saber lo mortales e inmortales que somos a la vez. El mejor consuelo es saber lo mucho que te ame y que intenté cuidarte mientras sufrías, no sé si lo hice de la mejor manera, lo intente, y hoy te lloro con todo el cuerpo y con toda el alma.
Ándate Sabito, descansa y duerme para siempre.
Buenas noches.

20/01/2010



Señores aledaños a mi mente inquebrantable, permítanme informarles que he desaparecido, ya no existo y no he muerto en soledad, he disfrutado mis logros y derrotas (no entrare en cuantificar ninguna de las mencionadas), he reído verdaderamente, y con el tiempo olvide lo que era el llanto. Me casé con mis más pérfidos enemigos, me divorcie de las presiones externas humanas y animales, me enemisté con mis manos por no producir lo que esperaba, y me reconcilie con mis pies que comenzaron a llevarme a lugares donde verdaderamente quería ir. Tuve tres hijos; un libro de bolsillo, una cajetilla de cigarros que renovaba cada 2 días y un espejo que me informaba lo que acontecía en mi cuerpo con el paso de los años; mis amigos me cantaban por las mañanas y se ubicában en mi anacrónica ventana para saludarme al despertar.


Pero, como ya les explicaba anteriormente, he desaparecido y no me volverán a ver, por eso he venido a este lugar tan alto (que incluso esa sensación vertiginosa ya no me espanta), para informarles mi actual situación y poder despedirme de los que me acompañaron en esta vida que comenzó con esa soledad a la cual ya no pertenezco.


Querido libro seguramente alguien te encontrará y te leerán unas cuantas veces, pero recuerda que ya no serás tan interesante para ellos, sólo yo te disfrutaba y encontraba cosas nuevas al volverte a leer. Hermosa cajetilla, alimentaste mi vicio e incluso me acompañaste en mi muerte, solo te dejo dos cigarrillos, puedes regalarlos a cualquier vagabundo que necesite de ellos. Estimado espejo, en un comienzo nuestra relación era encantadora, veía lo joven que era y lo mucho que faltaba para mi partida, con el paso del tiempo ya no te miraba tanto, tú comprenderás que los colgajos y los excesos no son buenos para nadie, tú me entiendes. Mis adorables amigos, volarán como siempre lo han hecho, nunca estuve tan segura si eran siempre los mismos o si se rotaban para no dejarme sola.


He terminado con todos, me he comunicado con cada uno de ustedes, y agradezco lo que pudieron entregarme en estos años.


Buenas noches.

18/01/2010

Tal vez un poco estática, tal vez desolada e incomprendida, tal vez soy un poco yo y esto no les parezca a todos.

Que más da mi estatus o posición, no sé si camino erguida por estos días, no sé si mis pasos son firmes y seguros, tampoco sé si mis convicciones siguen siendo tan claras, pero más allá de todo eso sigo siendo algo que desconozco, pero a fin de cuentas me gusta, la disconformidad en mí y sobre mí no tiene cabida por ahora.

Correr de un lado a otro, reír a carcajadas, llorar por grandes penas, no ha invadido la esfera que me envuelve por estos días, soy mortal e inaplazable ser viviente, que no espera nada de nadie, solo espera de si.


04/01/2010


Delante y detrás me enciendo otra vez, dos pasos sin saber y uno cuantos sin andar, me elevo despacio suspiro, respiro, delante y detrás sin contestar, el río no suena no escucho detrás, camino adelante sin verme caminar, no quiero de lejos, no quiero sembrar, no encuentro respuestas no las busco más allá.


Soy estática e imprescindible, inaplazable ser viviente, como dudas como miento, como lento y despacio, no tarareo ni soponcios de aquellos, me libero de continuo, de repente de raíz.


Brujas desleales, insectos nimios irrisorios, y yo y tú despedazados por los vidrios de los ventanales quebrajados.

27/12/2009



Porque él murió en el océano, te empuje para que entraras. Para luego salvarte.

26/12/2009


Pensamientos vacíos, mensajes superfluos e inesperados de aquellos que miran sin sentido, esas miradas que esperan respuestas pero mis gestos impasibles dejan notar los latidos que van paulatinamente desapareciendo. Espero que estas fiestas pasen rápidamente, no porque me desagraden en su totalidad, pero quiero que este año desaparezca conmigo; repleto año de desdichas, secretos que necesitaban permanecer como tal, partidas, idas, abandono y una soledad que es parte de mi estropeada vida ilógica. La prefiero así, sin sentidos claros y líneas paralelas decretando que hacer o decir, no es más que un respiro acorde a mi soledad, no es más que yo en estas tardes de calor repulsivo que se encarga de dar vida a jaquecas espantosas.