5 ago 2010



Hoy despertaba de apoco, mientras retomaba la conciencia perdida en el sueño, estaba soñando con alguna persona con la que alguna vez compartí en la vida pero que no fue trascendental en ella, raro, porque soñé con él y se supone que no era importante, sólo fue un sueño. Me destape para que el frío se apoderara de mi cuerpo, debía levantarme, no podía continuar en esa cama, mi cama, me levanté, el espejo me espera como todo los días (me pregunto por qué me corte esta chasquilla que escondo y que todos los días al despertar se levanta feamente) me tomo el pelo y me dirijo a la ducha, prendo la luz (con algo de inconciencia restante) me miro nuevamente en el espejo, otro espejo, el del baño, era el mismo rostro, con sueño, con mi cara real, y un poco de mascara de pestaña restante del día anterior. El agua ya está lista, a la temperatura perfecta para mi cuerpo caliente.


Cuando el agua cae por primera vez lo hace de forma paulatina, como en cámara lenta, como cuando muere el antagonista de alguna teleserie que ven las abuelas en la tarde después de almuerzo. Continúa cayendo pero cuando ya invade todo tu cuerpo ya no cae de forma lenta, ahora lo hace brusco, fuerte, pero te limpia y te despierta. Me saltaré el como me vestí o lo que desayuné, sólo sé que quiero un poco de pasado, no sé si es retroceder, pero necesito sentir, sentir lo de antes, lo de años atrás, lo que me hacia feliz, o tal vez quiero lo que viene más adelante, lo que puedo hacer sola, lo que tal vez me haga feliz. No es malo el presente, no es malo tampoco lo que he vivido, es mejor incluso de lo que no he vivido, pero necesito un poco de evolución, transición, trascender de aquí a un poco más allá. Necesito despertar sola todos los días, ver que no hay nadie, que nadie quiere nada de mí, que nadie demanda de mi tiempo, que solo estoy yo, y los muchos cigarrillos que me fumaré cada día.


Entonces pienso un segundo para realizar la rutina del presente, esa que no es perfecta pero te acomoda, porque incursionar en un cambio te asusta y como la creatividad no es lo mío ejecuto el día a día de manera impávida, esperando que el pasado me rescate o que el futuro me ofrezca algo no vivido.

2 comentarios:

Maijo dijo...

En estos días me topé con Osho, y él dice algo súper interesante que he puesto en práctica y que me ha ayudado mucho a sobrellevar la pena, la angustia y esas cosas desagradables que se suelen sentir... "Vive el presente. No planifiques el futuro y olvida tu pasado... No dejes que tu mente te controle, ve más allá de la mente. No busques las respuestas, encuentrate a tí mismo"

Espero que estés bien... Si te hace sentido lo que te digo, te muestro más cosas de Osho.

Te adoro.

ange dijo...

comparto tus sentimientos del último tiempo, aunque para nada quiero volver a vivir en el pasado, pero siento un vacío, siento que me he estancado, que cai en un hoyo del que me ha costado demasiado salir, siento que no he crecido, que no he avanzado, aunque en realidad si lo he hecho, pero no en todos los sentidos que yo quisiera y espero con ansias que llegue el dia en que algunas cosas revivan y florezcan. en fin...
exijo que des pronto un salto en tu vida amiga, que comiences a vivir todo eso que no has querido o podido vivir hasta ahora. no esperes a que este estado de vida incompleta que estas viviendo ahora se convierta en algo normal ya que los años vuelan y si sigues asi se te va a pasar la vida esperando que llegue el dia en que sea correcto cambiar. el momento es ahora, no en 3 años mas. (lo mismo debo aconsejarme a mi misma jaja… las cosas se hacen, no se esperan)
un abrazo, te quiero más que mucho.